¿Alguna vez os habeis preguntado cómo actúa un Laser, o qué efecto tiene en un ser vivo?
Intelectual Venture ha estado investigando maneras de combatir la malaria, esa enfermedad transmitida por las hembras del mosquito Anófeles y que todavía hoy sigue causando estragos sobre todo en África y Latinoamérica. En sus estudios realizaron grabaciones de alta velocidad (6000 fotogramas por segundo) para analizar el vuelo y probar nuevas formas de eliminar el problema que estos parásitos causan. El experimento que realizaron es un poco bestia, matar mosquitos a cañonazos (laser) al puro estilo Starwars. Introdujeron los mosquitos en una cámara especial que aparte de las cámaras y sensores para detectar al mosquito disparaba un laser.
(aquí podeis ver los videos. Al que me refiero es el último)
El resultado es sorprendente. Un destello de luz y acto seguido, todo lo que toca la luz se arruga y una nuve de vapor de agua evaporada por el calor que genera el laser aparece en torno al mosquito y éste cae.
Realmente veo poco práctica esta solución en el mundo real. ¿Realmente queremos plantar laseres en los dormitorios que disparen a lo que el software determine como un mosquito? Teniendo en cuenta la velocidad del disparo y los estragos en un cuerpo vivo, no sería extraño el acabar con más agujeros que un queso de Gruyere.
La película se reproduce a una décima parte de la velocidad real y aun así la combustión parece prácticamente instantánea. Asusta un poco pensar que si los científicos están utilizando esta tecnología para estudios, los militares probablemente llevan tiempo adaptándola para su aplicación práctica.
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martes, 23 de febrero de 2010
martes, 22 de diciembre de 2009
Vacaciones en Hawai. ¿Paraiso o infierno?
Si pensabais iros de vacaciones a Hawai o a cualquier isla del Pacífico, tal vez os encontreis con un panorama tan poco idílico como el de la foto. Hace unos meses os hablaba de la gran mancha de plastico que se había acumulado en el pacífico.
Para hacer un poco de memoria, os recuerdo que se trata de una acumulación de desechos, compuestos principalmente por plásticos, localizada en el Centro-Norte del Océano Pacífico en un vortice de corrientes que circulan en el sentido horario desde la costa oeste de EE.UU hasta el sureste asiático y de vuelta. El remolino de basura como la han bautizado en español, o el continente de plástico como la llamé yo en su tiempo, tiene dos veces el tamaño de Texas. Para para ponerlo en estándares europeos sería el tamaño de la península ibérica y Francia juntas.
La mancha fue descubierta en 1997 por el capitan de barco Charles Moore, pero fue predicha en un artículo que publicó en 1988 la NOAA, Administración Norteamericana de Oceánica y Atmosférica.
Los efectos de la acumulación de residuos son obvios en el mar, pero ni siquiera las costas se salvan de la degradación y se ven inundadas de residuos. El problema es global, pero hay zonas especialmente afectadas como la playa de Kamilo en Hawai que aparece al principio de la entrada. Los hawayanos se declaran incapaces de hacer frente a este problema ecológico sólos. En este vídeo Charles Moore pasea por la que va camino de alcanzar el prestigioso título de "Playa más sucia del mundo".
La idea de que el plástico es un material desechable se acunó tras la 2ª Guerra Mundial cuando la economía aliada, con Estados Unidos a la cabeza, se lanzó al capitalismo de consumo. Lo malo del concepto "usar y tirar" y de la sociedad que genera es que resulta demasiado atractivo para la mayoría de las personas. Cuando algo no sirve o se vuelve viejo simplemente se tira a la basura y se compra un repuesto nuevo y todos sabemos el placer que produce el ir de compras o estar a la última. Pero casi nunca pensamos donde acaba lo que tiramos puesto que desaparece de nuestra vista gracias a los contenedores de basura y sistemas de limpieza urbana (más bien deberíamos decir sistemas de traslado de basura urbana).
Pero no tenemos conciencia de donde van a parar nuestros desechos. Este es sólo un ejemplo de lo que pasa por nuestra falta de responsabilidad y comodidad:
La primera fotografía muestra los restos de un albatros que murió probablemente por ingesta de trozos masivos de plástico. En la segunda podemos ver una tortuga marina atrapada en una red abandonada en el océano.
Jean-Michel Cousteau, el hijo mayor del naturalista Jacques Cousteau heredó la labor ecologista de su padre y en uno de sus viajes por las islas hawaianas se encontró con este panorama, en el siguiente video explican todo lo que os he relatado en la entrada:
Después de ver los hechos y escuchar a estos científicos, sólo queda poner nuestro granito de arena. Las formas de colaborar son muchísimas. En el último post os hablaba de la Fundación Algalita. Ahora os menciono otra, el proyecto Kaisei
El proyecto Kaisei, es un esfuerzo de científicos y entidades comerciales para estudiar y llevar a cabo la limpieza y reciclado de los residuos marinos. La primera expedición realizó un viaje de recolecta con redes especiales (no para atrapar animales sino el plástico) en marzo de este año regresando con cerca de 40 toneladas de plásticos. Aqui podeis ver más información en la Web oficial y aquí podeis hacer donaciones.
Otra forma de colaborar es participar en la comunicación de esta noticia. Os animo a hacer público el enlace de esta entrada, a escribir en vuestros blogs sobre el mismo tema, como hemos hecho la gente de Fogonazos y yo. También podeis ayudar a traducir al español páginas de la Wikipedia que increiblemente todavía no tienen una versión en español como "Marine Debris" (residuos marinos). Habla del tema con amigos o compañeros, ayuda a crear una conciencia del reciclado y presta atención a donde y cómo tiras tus envases y envoltorios. Un buen propósito para el próximo año es que nuestro efecto en la naturaleza sea menos nocivo que el año pasado.
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viernes, 28 de agosto de 2009
Desertificación vs Turismo
Esta mañana mientras desayunaba he estado viendo un reportaje en la televisión alemana que me ha hecho reflexionar. El documental trata sobre el proceso de desertificación en Europa y tenía dos testigos principales, España e Islandia.No es el primer testimonio que veo/leo al respecto, pero es uno de los que más me han hecho razonar acerca de las causas y de nuestra conducta. Tal vez porque estaba en alemán y realizado desde un punto de vista externo me ha hecho darme cuenta de la poca atención que el tema tiene entre los españoles. Y con poca atención no quiero decir que haya pocos españoles concienciados del efecto desastroso, sino que son un porcentaje escaso frente a lo que es necesario.
El reportaje tampoco mostraba imagenes increibles o testimonios estremecedores, era a la manera alemana muy objetivo y claro. Entrevistas con agricultores de la zona que cada año ven como sus cosechas de frutales disminuyen por la sequía y se ven obligados a arrancar sus melocotoneros. Caudales de rios secos por los que hace 20 años cirulaba agua y explicaciones de expertos (españoles) mostrando las consecuencias de la desertificación y el crecimiento exponencial de la situación a no ser que se tomen medidas claves.El que no supiera estas cosas ya es que vive en otro mundo. Pero creo que lo más chocante ha sido en análisis paralelo con el caso de Islandia. Esa pequeña isla volcánica famosa por sus paisajes de géiseres y praderas verdes también se ve amenazada desde hace tiempo por un desierto. No es un desierto como el del sáhara o el nuestro, puesto que hay abundancia de agua, pero las extremas temperaturas y la sobre explotación de la tierra por el pastoreo habían acabado con la escasa capa de suelo fértil que cubría gran parte de la isla. Los islandeses se dieron cuenta a tiempo y comenzaron una lucha árdua contra la erosión, el viento y las tormentas. Y poco a poco lo van consiguiendo. Uno de los testimonios decía que saben que van a ganar la lucha contra el desierto, pero lo que les preocupa es hacerlo cuanto antes. Los granjeros se ocupan ahora de cuidar parte de las tierras de pastoreo y mueven sus animales siguiendo pautas no abrasivas para el terreno. Son expertos ecologistas y su productividad se ha recuperado. De hecho le estan ganando terreno a las zonas que ya habían perdido por completo y con los años la vegetación vuelve a surgir en tierras áridas. Los jóvenes estudiantes emplean sus vacaciones en plantar especies de plantas que refuercen el aún frágil ecosistema que están construyendo.
Ahora, después de leer este párrafo, pensemos en qué hacemos los españoles al respecto. Tengo la suerte de vivir en una de las zonas de España más ricas en agua, Burgos, pero incluso en la provincia según bajamos al sur podemos apreciar que la aridez se acrecenta. Nunca he estado en Extremadura y escasas veces en Andalucía (salvo en las ciudades culturales) pero me puedo imaginar el estado de la tierra. Murcia es otro ejemplo y en todas estas zonas se producen los mismos abusos. Desde hace unos 40 años se ha venido constuyendo urbanizaciones a lo largo de toda la costa e interior española. Urbanizaciones que requieren muchísima agua, junto con instalaciones como campos de golf que son un directamente un desastre ecológico. Las urbanizaciones han copado la compra de agua que anteriormente estaría destinada a agricultura por lo que los agricultores han sido los primeros afectados por el crecimiento de la sequía y son incapces de competir en precios por el agua que las instalaciones turísticas pagan.
Por otra parte la desertificación también afecta en última estancia a las zonas urbanizadas, el calor y la sequedad se vuelven en cierto momento inaguantables y los cortes de agua se suceden. La lucha contra la desertificación por lo tanto no es un mero tema de medioambiente del que cuatro chalados ecologistas deban preocuparse. Si no aseguramos el ecosistema corremos el riesgo de que en escasas decenas de años la mitad de España se haya convertido en la versión europea del Sahara, y que yo sepa el desierto del Sahara tiene muchos menos visitantes y turistas que el País Vasco, por poner un ejemplo.
Cuando pienso en soluciones al tema veo que es mucho más complicado de lo que yo o las personas ya concienciadas podemos hacer. Creo que sin duda las medidas deberían ser tomadas desde el gobierno y ser impuestas si es necesario a la fuerza teniendo en cuenta los beneficios que un desarrollo ecológico sostenible proporcionaría a España y sin perder los intereses turísticos que ya tenemos (al contrario, asegurando que vayan a poder ser mantenidos). Creo que debería haber algún tipo de ley por la cual los constructores, residentes de urbanizaciones y compañias turísticas, centros de golf, etc. destinaran parte de sus beneficios a proyectos ecológicos. A la recuperación y prevención de zonas deserticas en España. De tal forma que por ejemplo, por cada hectarea construida se garantizara una hectárea de vegetación autóctona.
Otros proyectos considerarían la economización máxima del agua para fines agrícolas. Uno de las propuestas que el documental mostraba es un sistema de invernaderos que reciblaba hasta un 90% del agua que necesitaba de tal forma que se convertía prácitamente en un sistema independiente con una mínima necesidad que se podía suplir con las precipitaciones naturales. Pero como señalaban el sistema no era rentable en España donde el precio del agua es tan barato (todavía). Si tanto el Estado, como el sector privado (obligado por ley) invirtieran en este tipo de nuevas tecnologías agrícolas la producción se estabilizaría. Ni que decir tiene los puestos de trabajos que investigación, montaje, cuidado y mano de obra generarían.
Y por último esta la necesidad de concienciación. Todos sabemos que el agua es un bien escaso y al menos yo, he sido educado que no hay que despilfarrarla, pero no sabemos hasta qué punto es urgente esta necesidad. Y al final los jóvenes sólo ven las posibilidades de las zonas turísticas, fiestas, etc. Siempre hemos sido un país donde la fiesta, el vino y la danza se han apreciado, pero no fuimos la mayor potencia mundial por eso, sino por nuestra capacidad de sacrificio, trabajo y valentía. Ahora deberíamos utilizar estos atributos de los que tan orgullosos nos sentimos para asegurar que nuestra tierra siga siendo tan bella para los que nos sigan.
Para cerrar la entrada os voy a recomendar mi libro favorito. "Dune" de Frank Herbert. En realidad es una serie de novelas de ciencia ficción (la mejor de todos los tiempos), pero cuando salió por primera vez a finales de los 60 fue catalogada como epopeya ecológica. Y lo es, un planeta desierto y un pueblo entregado en cuerpo y alma a la lucha contra este desierto hasta tal punto que toda su cultura gira en torno al ahorro y reciclado del bien más preciado, el agua.
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jueves, 7 de mayo de 2009
El Efecto Verde de National Geographic

National Geografic y Sunchips han organizado en EE.UU. un concurso llamado “The Green Effect”, el efecto verde, por el que instan a la gente del país a pensar en proyectos que ayuden al medioambiente en su comunidad y ofrecen 4 premios ganadores de 20.000 dólares (unos 15.000 €), para llevar a cabo estos proyectos.
La filosofía detrás de la iniciativa es que todos ayudemos a mejorar el planeta en la medida de lo posible aportando nuestra pequeña gran idea. Porque una idea puede inspirar otra y esta a su vez otras hasta dar con un proyecto de relevancia global. La idea de que gota a gota se forma un océano.
Lamentablemente el concurso está dirigido a residentes legales de los EE.UU. pero si lees este blog y te encuentras viviendo en los EE.UU. puedes estrujarte un poco el cerebro y aportar tu pequeño granito de arena para hacer un mundo mejor, tienes tiempo hasta el 7 de Julio.
El ganador recibirá además del premio en metálico para poner en marcha su proyecto, el reconocimiento público de la Asociación National Geographic y viajará a Washington D.C. para exponer su idea.
La idea está promocionada por la compañía californiana Sunchips que fabrica snacks y está muy involucrada en temas medioambientales haciendo sus plantas ecoeficientes y invirtiendo en diversos proyectos para ayudar a víctimas de desastres naturales, aparte del proyecto “Green Effect”.
Sean cuales sean los motivos de la empresa, es una idea magnífica no? Podrían hacer algo similar las compañías españolas y ofrecer premios en metálico para aquellos con las ideas para mejorar nuestro entorno. Seguro que a la gente de NG les parece genial.
Para participar en la lluvia de ideas aporto la mía al aquí al final de la entrada de hoy: Habría que cobrar el envase en todos los recipientes de plástico / latas / botellas cosa que se hace en otros países como Alemania, pero no en España. De esta manera la gente no tiraría todo por ahí como hacen ahora, en botellones, por ejemplo. E incluso si lo tiraran, habría gente que podría ganar dinero recogiendo los envases que se pueden reutilizar y nuestras calles serían más limpias.
Aquí os dejo con otro video en el que algunas personas ofrecen otras ideas (en inglés claro):
martes, 28 de abril de 2009
Un continente de plástico y basura surge en el Pacífico

Hoy traigo un tema medioambiental al blog que me ha impactado mucho cuando lo he leído en el blog Fogonazos.
Se trata de una entrevista realizada al capitán de barco Charles Moore que viaja regularmente entre Hawai y Los Ángeles y que descubrió en 1997 una mancha de plástico flotando en el océano pacífico. La mancha, isla o casi continente ya por el tamaño, está compuesta de desechos humanos producto de la industria de consumo: bolsas de plástico, envases, mecheros, carcasas de móviles, televisores, frigoríficos, conos de tráfico, lámparas. Los residuos acumulados por las corrientes en esa zona del pacífico provienen en primer lugar del sudeste asiático (Japón y China) y en un recorrido más largo también de EE.UU., lo que no es motivo para pensar que en Europa seamos más limpios que ellos.
Es increíble que después de once años, ONCE, sea la primera vez que tenga noticia de tamaño desastre ecológico. En qué mundo vivimos cuando una isla de residuos de un tamaño 36 veces el de España flota en el océano sin que hagamos nada para impedirlo, sin verlo en las noticias, sin una sola fotografía. Las maravillosas herramientas Google Earth y Google Maps ni siquiera muestran imágenes de satélite de la zona, Hawai está prácticamente rodeado por la mancha.

Aquí hay otra captura con el máximo zoom:

Como veis nada de nada. En cambio todos los días vemos miles y miles de fotos de las Paris Hilton de turno.
Aquí os dejo una entrevista hecha a Charles Moore, que creó la Fundación para la Investigación Marina Algalita precisamente para luchar contra la contaminación en los océanos. Y un vídeo creado por la gente de Lainformacióncom, os recomiendo que lo veáis:
La Gran Mancha from Lainformacioncom on Vimeo.
¿Escalofriante verdad? Y luego que nos preocupamos por la crisis, pues casi que la economía y la industria global no le están haciendo ningún favor al planeta, como no cambiemos...
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